Gracias por dejarme pasar

Hay un lugar y un momento fundamental para pensar la relación entre conductores y peatones. Ese lugar es la esquina en el momento exacto en que un auto dobla y una persona cruza. Son apenas unos segundos pero hay mucho en juego. El auto tenía el semáforo en verde para doblar, la persona tenía el muñequito indicando que cruce, y a pesar de que todos sabemos que el peatón tiene prioridad, la persona se apura, se cuida de que el auto no avance demasiado y hace un gesto. Dice: “gracias por dejarme pasar”, aunque sea su derecho. El mismo derecho que también le pertenece al conductor cuando se convierte en peatón.


Buenos Aires es una ciudad donde lo bueno y lo malo se dispara con mucha rapidez. La gente está acelerada porque el tiempo apremia, o eso parece, o eso se dice. Y en esa vorágine todos quedamos expuestos. La agresión vial replica la escalada de violencia que sentimos en otras áreas de la sociedad, como si se hubiera multiplicado. Ya no tenemos paciencia para que alguien estacione, pero tampoco para que cruce aun cuando el semáforo todavía está en rojo, porque seguramente en breve se pondrá en amarillo. Estar del lado del peatón significa mantenerse alerta con respecto a los otros, pero también en lo que concierne a la propia responsabilidad: caminar escribiendo en el celular o cruzar por la mitad de la calle son situaciones que aportan a la problemática.

En los últimos años se incrementó el número de personas con amaxofobia, el miedo a manejar. Entre las causas se destacan la participación de seres queridos en accidentes y la inseguridad. El auto que al principio representaba un espacio de poder acá se transforma en un espacio temido por los mismos que lo usaban.


¿Qué podemos hacer? La mayoría de la gente piensa que para que cambie el comportamiento y la forma de manejar de los porteños hay ser más severos: aumentar las multas. ¿Pero qué resolvería esto? Sin dudas el rol del Estado debe ser preponderante, aunque creo que además de fiscalizar, el Estado debe incentivar un cambio de hábito más sustentable. Si todos respetáramos las normas de tránsito habría una gran reducción de siniestros. Sin embargo la situación es otra y el respeto un concepto que según parece no significa lo mismo para todos. 


José Nésis, médico y psicólogo, explica en la charla TEDx que dio en octubre de 2017 un estudio que evaluó los motivos por los que se cumplen las reglas. Para eso se le preguntó a un grupo determinado por qué lo hacían. La respuesta no habría sido sorprendente si no fuera por lo que siguió: la razón era que los hacía sentir bien. Pero cuando se les preguntó por qué creían que los demás cumplían las reglas, la respuesta fue “por miedo al castigo”. Creemos que es el castigo el que va a hacer cambiar el comportamiento de los demás pero nuestro propio comportamiento cambia en realidad cuando hacemos acciones que nos gratifican por ser acciones de bien, generosas, amables. 


Es interesante pensar todo el abanico de creencias y percepciones. Cómo cada uno se ve a sí mismo y cómo ve al otro. Qué es lo que pensamos muchas veces sin siquiera considerar que ese otro puede sentir lo mismo. Que estamos emparentados. A veces nos toca estar de un lado y a veces de la vereda de enfrente. Por eso es importante que cada uno aporte para generar un contexto donde cumplir la ley sea la norma y no una anomalía. Ya lo dicen los chicos cuando suben al auto: “papá, mamá, pónganse el cinturón”.

La infancia desde una perspectiva de género

Un héroe y una heroína son, según la Real Academia Española, personas que realizan una acción muy abnegada en beneficio de una causa noble. Los príncipes y las princesas son, en cambio, hijos del rey que es heredero de la corona. Las diferencias entre héroes y princesas son evidentes.

La elección del masculino en un caso y del femenino en el otro no es inocente, se trata más bien de la forma en que se intenta representar a los chicos y a las chicas. Tal vez sea por eso que la editorial Chirimbote haya lanzado hace ya unos años las colecciones “Antiprincesas” y “Antihéroes”. Tal vez porque eso es lo que se espera de cada género.

image

Las chicas tienen que ser y querer de una determinada manera, y los chicos de otra. ¿Pero qué pasa cuando no es así? Mejor dicho: ¿qué pasaría si dejáramos que cada uno siguiera sus deseos sin una moral de género que nos obligue a las mujeres a ser sensibles y a los hombres a ser valientes?

Son muchos los casos que intentan transformar esta mirada en un momento fundamental como lo es la niñez. En la nota que comparto a continuación podrán recorrer varios de estos ejemplos.Ojalá sea solo el principio.

http://bit.ly/2CVhSUi

La experiencia Ai Weiwei

Ai Weiwei es un nombre que resuena en Argentina desde hace algunos meses pero que hace eco en todo el mundo desde hace mucho tiempo. Ai Weiwei es un activista y artista contemporáneo que resuena y que da ganas de nombrar, pero más aún de ver: en diciembre de 2017, Fundación Proa inauguró una gran retrospectiva dedicada a su obra, con curaduría de Marcello Dantas.  

La muestra, que estará vigente hasta abril de este año, incluye algunas de sus instalaciones más icónicas, esculturas y videos, entre otras cosas, donde el artista reflexiona sobre problemas sociales. La selección de las piezas expuestas se hizo una vez que Ai Weiwei estuvo en Buenos Aires, de modo que pudiera recorrer la ciudad; primero conoció el espacio.

Algunas de las obras más reconocidas son “Sunflower seeds”, ejemplares con los que tapizó la sala de las turbinas en el Museo Nacional Británico de Arte Moderno, y “Forever”, 1254 bicicletas de acero entrelazadas entre sí ubicadas en la entrada de Proa, en alusión al principal medio de transporte en China.

image

¿Pero qué más se sabe de esta voz disidente e internacionalmente reconocida?

Ai Weiwei nació en Beijing en 1957, hijo de Ai Qing, uno de los mejores poetas chinos del siglo XX, acusado de derechista y desterrado. Se formó en cine y animación, y en 1978 fue uno de los fundadores del grupo vanguardista “Stars”. Vivió en Estados Unidos y ganó premios en todo el mundo.

En varias ocasiones se manifestó en contra de las políticas de su país, y estuvo preso más de dos meses aunque sin cargos oficiales. A partir de entonces sus movimientos son vigilados.

Ai Weiwei marcó a través de su trabajo las inconsistencias en la política y entre el individuo y su comunidad, y lo hizo de una forma meticulosa, como resultado de un enorme proceso de investigación artística. En palabras del curador de la muestra, la exhibición visibiliza “la capacidad de activar socialmente a través del arte, siendo capaz de cambiar incluso el contexto donde sus obras se desarrollan”.

Algunos hitos

En 2005, tuvo un blog en la plataforma de internet más grande de China. Su mirada sobre la sociedad y sus pensamientos sobre el arte hicieron que cuatro años después su página fuera cerrada. La popularidad que había ganado por sus opiniones no estaba a tono con lo que esperaban de él, así que se pasó a Twitter desde donde se expresó hasta 2013.

En 2008 dirigió un equipo para investigar las condiciones post-terremoto que sacudió a la provincia de Sichuan. Asimismo, se ocupó de revelar los nombres de los estudiantes fallecidos. Todo esto lo llevó a cabo bajo una “Investigación ciudadana” que reclutó voluntarios en línea. Las autoridades chinas cerraron el blog en el que se pasaba toda la información.

Por esa época Ai Weiwei fue asesor artístico del diseño del Estadio Nacional de Pekín, conocido como el “Nido de pájaro”, en los Juegos Olímpicos, aunque manifestara una opinión anti-olimpiadas. Luego se distanció del proyecto dejando en claro que había una brecha entre él y quienes no hacían juicios morales.

En 2011, fue detenido en el Aeropuerto Internacional de Pekín porque “sus procedimientos de salida estaban incompletos”. Después se dijo que fue por delitos económicos. Mientras tanto las autoridades se metieron en su taller. Desaparecieron su socio, su conductor y su ayudante. Este último ha permanecido desaparecido desde el arresto de Ai Weiwei. Estados Unidos y la Unión Europea reclamaron a través diferentes acciones por la liberación del artista. Mientras él se encontraba preso, sus obras siguieron recorriendo el mundo.

En 2012 realizó un cover paródico de Gangnam Style, como crítica al gobierno chino por intentar silenciar su activismo. En ese momento fue bloqueado pero hoy en día se puede encontrar sin problemas en Youtube.

En 2014 montó “Ilumination”, una instalación que aborda el tema de la libertad de expresión y de los derechos humanos. En un antiguo hospital de cárcel, reprodujo grabaciones de tibetano y cantos nativos estadounidenses en dos salas de evaluación psiquiátrica, que contrastaban con las paredes.

image

Ai Weiwei es un artista controversial que ha recibido innumerables premios y reconocimientos. Un artista con una mirada singular y una forma de entrelazar arte y activismo casi como si no pudiera existir una cosa sin la otra. Participar de su muestra es una experiencia que se parece a lo que Adriana Rosenberg, directora de Fundación Proa, dijo con respecto a su trabajo: “Organizar una muestra de Ai Weiwei es sin duda una extraordinaria posibilidad de crear un momento, de crear una experiencia estética que nos propone mirar la realidad que nos rodea desde un ángulo familiar y al mismo tiempo inexplorado”.

Street Photography

Las calles, la gente, las casas, los comercios, la cartelería, los puentes, los grafitis. Cada ciudad tiene una identidad que se construye alrededor de lo que se ve. Y es en esas mismas cosas donde lo que se conoce como “Street photography” aparece y dispara: congela el movimiento, elige un ángulo y captura lo mejor de la espontaneidad.

No es necesario que en las fotografías aparezcan personas, muchas veces incluso todo lo que hay es algún elemento propio del entorno urbano o algún elemento de denuncia. Esto es porque tal vez uno de los intereses principales de este género sea el de retratar a una sociedad en un momento histórico determinado que incluya diferentes costumbres.

En Estados Unidos, por ejemplo, los inicios de este tipo de fotografía se vinculan a los del jazz en el campo de la música. En ambos casos se trata de espacios donde se representa de un modo directo lo cotidiano.

image

Los referentes

Eugène Atget es considerado el creador del “street photography” por haber alcanzado una enorme popularidad como fotógrafo parisino. Su producción y la ciudad se fueron desarrollando casi a la par, y en esa línea es interesante ver que su ojo se centró en la arquitectura urbana: todo construyéndose al mismo tiempo.

Walker Evans estudió literatura, pero muy rápido se interesó en la fotografía dado que encontraba en las imágenes cotidianas un gran parecido con la poesía. Capturó el modo de vida en Cuba, en los años 30, para un libro que denunciaba la situación de la isla, y diversos momentos de la crisis del 29. Su trabajo se destaca por la belleza de los objetos banales y por su humanidad.

Henri Cartier-Bresson es sin dudas uno de los nombres más resonantes dentro del mundo de la fotografía. Incluso se lo ha considerado el padre del fotorreportaje. Su reconocimiento no provino únicamente de sus imágenes sino de sus conceptos, ya que instaló la idea de “instante decisivo” para la toma de una foto. Un puntapié inspiracional para las siguientes generaciones.

image

William Eggleston es uno de los fotógrafos que recibieron la influencia de Cartier-Bresson. Empezó trabajando en blanco y negro pero pronto se destacó en la fotografía a color. The Red Ceiling, una de sus obras más conocidas, fue realizada con el procedimiento de Dye-transfer. A lo largo de los años ha desarrollado y difundido su concepto de Democratic Camera: cualquier cosa queda representada del mismo modo por la óptica de la cámara.  

Invitación a la técnica

Hoy en día casi todos llevamos una cámara de fotos encima. La mayoría de los teléfonos celulares cuentan con una y, muchas veces, es de gran calidad. Ese sería el primer paso, tener el equipo.

En segundo lugar debemos movernos: salir a la calle. Esto no tiene por qué ser una acción planificada para ir a sacar fotos sino más bien en el tránsito que implican nuestros compromisos, estar en la calle y aguzar el ojo.

Una vez que encontramos algo que nos llama la atención y está en el estado más natural posible, entonces sí ir hacia ahí. Estar lo más cerca posible para conseguir una buena definición, ya sea de gestos en las personas o de detalles en los materiales. Pero no demorar: estas escenas son efímeras y hay que estar atentos para capturarlas.

Los dos aspectos fundamentales a tener en cuenta son el encuadre y la oportunidad. No se trata de dar mensajes premeditados sino mostrar escenas espontáneas, sin ningún tipo de manipulación.

image

Street Photography argentina y actual

“Chicas bondi” es un proyecto que nació a finales del año 2011 bajo el anonimato. El creador o los creadores armaron cuentas en las redes sociales y empezaron a subir fotos de chicas “comunes” que viajaban en colectivo. La idea era retratarlas mientras dormían, leían, hablaban por teléfono o miraban por la ventana. Su lema era “Sin pose y sin permiso”.

Con el tiempo consiguieron muchos seguidores y así surgieron varios cuestionamientos. Por un lado la pregunta acerca de la cosificación de la mujer y por el otro acerca de la público y lo privado. ¿Se pueden sacar fotos sin consentimiento y subirlas a internet?

En una versión aún más reciente y menos tecnológica, Horacio Tati Di Renzi acaba de publicar Retratos de la calle, un libro en el que como cualquier transeúnte, recorre provincias argentinas y también Nueva York. Lo que busca, o mejor dicho, lo que mira, son personas. Y lo que luego ocurre es que lo que la geografía ha separado se une inesperadamente en las páginas. 

La fotografía como ese intermediario entre dos mundos que a la vez son el mismo.  

Una mirada única

Recorrer Cremedelacremeba, la cuenta de Instagram de Vanessa Bell, es encontrarse con lugares de nuestra ciudad que probablemente no conocíamos. O que nunca habíamos mirado de esa manera a pesar de vivir acá. Es volver a descubrir con asombro nuestras calles. Y ese mismo objetivo se puso ella cuando empezó a hacer estas curadurías para quienes visitaban Buenos Aires. Once y Villa Devoto son algunos de los barrios elegidos.

¿Hace cuánto y cómo empezaste tu perfil de cremedelacremeba?


Creme de la Creme es mi emprendimiento de tours a medida para extranjeros, que cuando arrancó estuvo vinculado con mi blog. Ahora se convirtió en una plataforma de trendhunting, influencing, registro de urbanismo porteño, a medida de que mis tours se fueron diversificando y que fui ofreciendo servicios cada vez mas de nicho. Empezó hace mas o menos 5 años pero el Instagram hace 2 años y medio aproximadamente. 


¿Tenés una idea previa de lo que querés retratar o es un trabajo espontáneo?


Lo uso como una plataforma para mostrar mi trabajo como influencer, y como también escribo freelance para medios de afuera, respalda con imágenes mi trabajo. Es un registro de mi investigación, lo que me llama la atención personalmente y lo que me apasiona a diario de la ciudad. 

image

¿Qué encontrás en la arquitectura de Buenos Aires que te parece tan interesante como para compartir?


Me parece que esta ciudad es una gran enigma y en un punto refleja perfectamente la disfunción de su sociedad, una cierta bipolaridad. La falta de planeamiento y preservación de edificios ha resultado en un mestizaje de estilos arquitectónicos, una yuxtaposición interesante entre viejo y nuevo. Para mucha gente se ve desprolijo o feo, pero para mí es lo que más carácter y belleza le da a este urbanismo. 


¿Podrías nombrar algunos de los “detalles urbanos” que más te llamaron la atención?


Me gusta que la ciudad sea tan impredecible. Nunca sé qué me voy a encontrar cuando hago mis caminatas, incluso sigo descubriendo cosas en mi barrio de Balvanera. Vivo sobre la Plaza Congreso y siempre aparecen detalles nuevos, a pesar de vivir por la zona hace más de 5 años. Cada vez afilo más mi mirada, y percibo cosas que quizás 6 meses antes no registraba. Amo los lobbies de los 60-90, el interior que tienen, el mobiliario, su diseño, los murales. Eso es lo que mas me apasiona. 

image

¿Recibiste fotos de otros usuarios? ¿Aceptarías publicarlas en ese caso?


La gente me manda mensajes privados cuando ven cosas que les recuerdan a mí, o me dicen que sacan una foto muy al estilo Creme de la Creme. La gente me suele escribir para decirme que les cambié su forma de mirar a la ciudad. Eso es un enorme halago. Donde sí comparto es en mi Twitter, que es una mezcla de mis fotos y de información y cosas inspiradoras relacionadas a Argentina que voy descubriendo. 


¿Tenés algún proyecto para mostrar esa BA que retratás en tu Instagram, pero en otro medio?

Estoy gestionando un par de ideas para libros, estoy en la etapa de gestión pero creo que en el 2018 me pondré en campaña para realizarlos. Lo más probable es que sea con alguna editorial de afuera. 

image

Contanos algo más de vos.


Siempre tuve bastante claro a qué apuntaba. Quería ser portavoz de una Buenos Aires under y no turística, quería llevar eso hacia afuera. Por eso armé los tours, las notas y ahora mi Instagram y mi cuenta de Twitter.Tengo gente importante de los medios de diseño y arquitectura que me siguen. Así que creo que hay algo muy propio en lo que destaco de esta ciudad y de su cultura. Amo poder vivir de lo que amo, de mis pasiones. Me da una libertad absoluta que mis hobbies se hayan convertido en un ingreso que me permite seguir haciendo lo que para mí no se siente como trabajo. Nunca hay que abandonar los sueños y sí desafiar a los miedos personales.

Ciudad para las personas

Te bajás del colectivo, salís del auto, frenás la bici, te detenés en tu caminata. Estás en una esquina y la gente pasa por delante a toda velocidad. Levantás la mirada: los edificios son imponentes y de distintos estilos. El cielo se extiende siempre un poco más. Es imposible conocer sus límites. Te imaginás arriba y de pronto estás ahí. ¿Qué ves?

Buenos Aires se está convirtiendo en una ciudad a escala humana. Empezamos a mirar nuestras calles con otros ojos y eso nos llevó a repensar dos cosas, el diseño urbano y la forma en la que se transportan las personas.

image

En el primer caso, entendimos que un buen diseño orienta a elecciones saludables que se integran a la cotidianeidad de las personas, y hace un buen uso del espacio público que debe funcionar como lugar de encuentro. En el segundo caso, se desarrolló el Plan de Movilidad Sustentable de la Ciudad de Buenos Aires que busca favorecer el transporte público e incentivar el uso de medios de movilidad sustentable. Algunos de los proyectos que se llevaron adelante son las Intervenciones Peatonales y la Red de Metrobus.

La prioridad es mejorar la calidad de vida, con el foco en la salud y en la seguridad en la vía pública. Buscamos generar una ciudad en la que podamos movernos de una mejor manera, y para eso pensamos cambios de infraestructura que reacomoden el tránsito y que la conviertan en un lugar más caminable.

Estamos trabajando en pos de una sociedad sostenible y de una comunidad más abierta e inclusiva. Nos bajamos del colectivo, salimos del auto, frenamos la bici, detenemos la caminata. En la esquina la gente también está parada. Nos miramos entre todos y nos cedemos el paso.

Las mujeres y el cine

El título todavía suena novedoso. Quiero decir, esto antes era impensado, pero aún hoy en día cada vez que las mujeres se hacen un lugar en las industrias, se lo anuncia con bombos y platillos. Se pone la palabra “mujer” en el título porque se entiende, naturalmente, que los espacios de poder son de los hombres. ¿O acaso vemos notas sobre “hombres y cine” o literatura masculina, solo por mencionar algunos casos?

Nos seguimos sorprendiendo de nuestros logros, o tal vez de la repercusión que poco a poco se va generando.

En la próxima ceremonia de los Oscars, en la categoría de “película extranjera”, la mayoría de los directores son, en realidad, directoras. En el caso de Argentina, la candidata es Zama, de Lucrecia Martel, una adaptación, o más bien vale decir, una interpretación de la gran novela del escritor mendocino Antonio Di Benedetto.

image

En la última edición del Festival de San Sebastián, la directora Anahí Berneri se llevó el premio a mejor dirección y se convirtió en la primera directora en ganar esa categoría por Alanis. En su discurso dijo: “Este premio es para nosotras, porque unidas lo podemos todo”. Sofía Castiglione también resultó ganadora como mejor actriz.

En el Festival de Mar del Plata se celebró una reunión por los 30 años de la Asociación La mujer y el Cine. Allí se juntaron directoras, actrices, guionistas, productoras, técnicas, periodistas y teóricas del cine, para hablar de la desigualdad en la producción, donde seguimos siendo minoría. Lo mismo ocurrió meses atrás, en la Facultad de Ciencias Sociales, donde se llevó a cabo el segundo Encuentro de Mujeres Cineastas y de Medios Audiovisuales. Bajo el lema “si nosotras miramos, el mundo se transforma”, el objetivo no fue ni es un solo. Por una parte se trata de hacer cumplir sus derechos y tener mejores oportunidades, por el otro, de frenar la violencia simbólica: el modo en que las mujeres somos representadas.

Sobran los casos en los que se destacan las mujeres. Sin embargo todavía es fundamental que luchemos por más espacios y roles de decisión y visibilidad, porque son demasiados los ámbitos donde la desigualdad de oportunidades está a la orden del género.

Día Internacional de la Eliminación de la Violencia contra la Mujer

Un solo día al año no alcanza para erradicar un mal, pero nos recuerda una vez más que hay temas sobre los que seguir reflexionando, hablando y, sobre todo, generando acciones concretas. Hoy 25 de noviembre es el “Día Internacional de la Eliminación de la Violencia contra la Mujer” y quisiera referirme a algunos pequeños gestos cotidianos. A esas actitudes naturalizadas que se cuelan y que tenemos que soportar, muchas veces en silencio, porque enfrentarnos implicaría exponernos o molestar a alguien, o porque simplemente a veces ni siquiera nos damos cuenta.

En el ámbito laboral, por ejemplo, es común que los hombres, y a veces también la mujeres, hagan comentarios sobre nuestro estado físico o nuestra vestimenta, como si eso tuviera alguna relación con el trabajo. ¿Acaso los hombres reciben ese mismo tipo de “halagos” o más bien los felicitan por alcanzar sus logros profesionales?

Las mujeres, además de trabajar, ocuparnos de la familia, los hijos, los padres, la pareja, y de hacer las compras, tener la casa impecable o mínimamente presentable, etc, también tenemos que estar en forma, bien vestidas, con una sonrisa, bien predispuestas a todo, y por supuesto, siempre lindas y agradables.

¿Pero qué pasa si no cumplimos con todos esos roles y etiquetas? Muchas veces somos apodadas como raras, malhumoradas, insoportables, mandonas, bravas, entre otras cosas en las que no falta algún comentario sobre si nos vino, si tuvimos sexo o no, y si acaso no seremos lesbianas, como si eso fuera algo negativo. En un mundo donde se exhibe sexualidad por doquier, no se habla del tema como algo profundo y vincular sino desde el dominante-dominado que en general es hombre-mujer. Él domina, ella supuestamente disfruta, o no tiene relaciones sexuales y por ende es una histérica. Pienso en “Historia de la locura” y en “Historia de la sexualidad” de Michel Foucault, donde se habla de categorizaciones y códigos del Siglo XIX demasiado vigentes hoy en día.

Eso también es violencia.

Es violento y agresivo todavía tener que responder a lo que la sociedad espera de nosotras antes que a lo que nosotras queremos. Es violento, agresivo y poco gracioso tener miedo, tener que sonreír para evitar problemas, tener que caminar rápido, bajar la mirada, ser cómplices del entramado que nos quiere someter. Y a veces, tener que repetir modelos para encajar, para no sentirnos tan raras, para que dejen de opinar.

¿Y qué pasa en los medios acerca de estos temas?

En el seminario de Voces Vitales Argentina que pude presenciar este año, Lala Pasquinelli mostró imágenes de revistas argentinas en las que es claro lo que se muestra y se espera de las mujeres, y lo que se muestra y espera de los hombres. Las mujeres siempre bellas y sexualizadas exhiben sus cuerpos y se visten con poca ropa o ropa extravagante. Los hombres, en cambio, están vestidos casuales, en general solo dejan al desnudo sus pies, están habilitados a tener el pelo canoso, la panza abultada, el paso del tiempo como marca de belleza frente a una mujer cada vez más parecida a otras mujeres. A un ícono que reduce y produce caras y cuerpos en serie.

Les dejo un video donde lo cuenta en detalle su proyecto Mujeres que no fueron tapa: http://bit.ly/2zBbmVV

Hagamos visible lo invisible. Hablemos aunque incomode, ayudemos a otras mujeres cuando vemos maltrato, ayudemos a los hombres a entender estas situaciones que parecen detalles pero que tienen la potencia de destruir o mejorar nuestra personalidad, nuestros vínculos y en definitiva a la sociedad en su conjunto.

Gramática feminista

Googleo la palabra “gramática”, y digo googleo aunque la palabra no aparezca (aún) en la RAE, pero sí en wikipedia. Digo googleo porque desde que internet entró en nuestras vidas con la fuerza de un tsunami todo cambió. No solo nuestro modo de relacionarnos entre las personas, sino también el modo de relacionarnos con las cosas; aparecieron nuevas acciones y para todo eso hubo que inventar palabras, formas de nombrar lo que ocurría.


En la segunda acepción, y la más simple y directa, “gramática” significa: “Conjunto de normas y reglas para hablar y escribir correctamente una lengua”. La palabra gramática es una palabra femenina, así como hay otras que tienen género masculino. ¿Pero da lo mismo el género de “gramática” que el de “presidente”? ¿Se modifica algo en el mundo cuando se modifica en el lenguaje? ¿O es al revés? Esto podría ser perfectamente lo del huevo y la gallina. 

image

La lengua es un sistema de comunicación lleno de convenciones y reglas en distintas sociedades. La lengua está viva en tanto y en cuanto sus hablantes están vivos. En este sentido el cambio es algo que está latente. Yo googleo donde antes buscaba, aunque un término sea más específico que el otro.


Hace poco salió una noticia en la que la Academia de Letras de Francia denunciaba el peligro mortal de la gramática feminista que busca evitar lo que considera fórmulas sexistas en el lenguaje. La polémica empezó por un manual escolar de primaria llamado “Cuestionar el mundo”, en el que se sugieren distintos puntos tales como citar siempre los dos géneros y feminizar los sustantivos que refieran a oficios o cargos públicos.


Muchos intelectuales consideraron esto como “una agresión a la sintaxis” y una complicación en el aprendizaje del idioma. Por otro lado, en España, Bibiana Aído, la primera ministra de Igualdad que tiene ese país, habló hace casi diez años de miembos y miembras, y no fueron pocos los que le salieron al cruce. Javier Marías y Fernando Savater, entre otros, dijeron que decir la palabra “miembra” era una estupidez. 


En Argentina la gramática feminista es todavía muy nueva y apenas si aparece en algunos espacios. Muchas veces el lugar elegido es internet, casi como si todavía fuera un limbo experimental. Se han feminizado palabras masculinas e incluso se ha ido un poco más allá intentando quitar el género y poniendo en lugar de la “o” y de la “a” la letra “e”. Esto va de la mano con otro tema bastante incipiente al menos en cuanto a su exteriorización: las personas que se ubican en lo que se conoce como género fluido.


Sin dudas cada lengua tiene su historia y su etimología. Sin dudas podemos rastrear que en la mayoría de los casos las sociedades fueron y son machistas, y la construcción del lenguaje con sus reglas no queda exenta de ser atravesada por esa cultura. Pero la pregunta que me surge apunta a otra cosa: ¿acaso este cambio implica una igualdad real entre los hombres y las mujeres? La autora francoiraní Abnousse Shalmani dijo que el turco, por ejemplo, que no tiene masculino y femenino, no hizo que esa sociedad fuera más igualitaria. Tal vez lo que debemos pensar primero es qué entiende cada uno por igualdad.

Pensar las ciudades con mirada de género

Cambios en las relaciones de poder. Nuevas miradas. Espacios pensados desde una perspectiva de género. Esos son algunos de los intereses principales de la activista y arquitecta o arquitecta y activista Zaida Muxí que hace poco visitó nuestro país y participó en la Bienal Internacional de Arquitectura de Buenos Aires.

Lejos de entender a la sociedad como un genérico, esta referente nos acerca a las singularidades y trata de dar respuesta a las necesidades de uno de los grupos más grandes que hay cuando se establecen divisiones entre las personas: las mujeres. Acá la entrevista completa. 

http://bit.ly/2zdaSB4

La ciudad: un patio de juegos sustentable y seguro

Una vez más me encuentro escribiendo acerca de la ciudad y sus orígenes. Trato de acercarme al momento en que éstas se pensaron y se diseñaron: ¿para quiénes? ¿Con qué objetivo? ¿Qué posibilidades tenemos de transformarlas?

El 20 de octubre pasado se llevó a cabo el encuentro Anidar, en el Centro Cultural San Martín. Durante la jornada se planteó el tema de la arquitectura de la ciudad en relación a los niños, con la intención de que fuera un lugar no solo seguro sino además atractivo. Un lugar en el que los niños cobren relevancia como eje de desarrollo e innovación, especialmente si consideramos que son uno de los flujos de desplazamiento más importante cada día. Para esto hay dos tipos de proyectos que pensamos, uno que tiene que ver con las obras de infraestructura y el otro con las políticas de cambio cultural, es decir, educación más promoción. En el primer caso, me refiero a caminos escolares, intervenciones peatonales y el programa sube y baja; en el segundo, entre otras cosas, a un plan de educación vial, senderos seguros y charlas en escuelas y colonias de vacaciones.

Es fundamental llevar adelante un trabajo serio y comprometido que mejore la movilidad en la ciudad para los niños y forme buenos conductores hoy y en el futuro. Ellos son el agente de cambio pero necesitan también que nosotros cambiemos y los pongamos como prioridad. Que rediseñemos nuestro espacio público sin estandarizar al ciudadano y considerando las necesidades particulares de cada grupo. Queremos calles seguras y niños que vuelvan a estar en la vereda. 

Sabemos que todavía hay mucho por hacer, pero ese conocimiento lo tenemos justamente porque acá estamos: haciendo y detectando problemas para mejorarlos. Nuestro trabajo es una parte que se completa con el resto de la comunidad. Ojalá pronto, entre todos, podamos construir una identidad urbana de la que sentirnos orgullosos. 

Agnès Varda y su mirada única

Ni edad ni género ni lugar. Nada detuvo a Agnès Varda, la directora de cine belga, pionera del cine feminista, cuyo estilo experimental la hizo sobresalir y llamar la atención del mundo entero. Ella, cuyo universo se cuenta en imágenes, nos regala una vez más otra película para ver a través de su mirada. 

Les comparto una nota de la revista Sophia a esta artista que visitará Argentina en marzo de 2018. Allí presentará la instalación montada en el Centro Cultural Kirchner y una retrospectiva de su carrera cinematográfica. Abran bien los ojos. 

Link: http://bit.ly/2lnGG3T

image

Amigos de la Movilidad Sustentable y Segura: una comunidad que crece

Una comunidad es, por definición, un conjunto de personas que viven bajo ciertas reglas o que tienen los mismos intereses. ¿Pero cómo nace? ¿Acaso la gente se encuentra en la calle o en las redes sociales y reconoce algo propio en el otro? ¿O es que las comunidades se gestan a partir de la decisión de alguien? En nuestro caso, desde la Secretaría de Transporte del Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires, pasó un poco de cada cosa: vimos un conjunto de personas con un tipo de interés similar al nuestro y decidimos emprender una acción para poder reunirnos. Así nació el programa “Amigos de la Movilidad Sustentable y Segura”, una iniciativa que busca mejorar la seguridad vial y fortalecer las prácticas saludables en la ciudad, representadas en el uso de la bicicleta.

image

Entre las más de 900 entidades que forman parte del programa, hay embajadas, ONG, empresas locales y multinacionales, así como también artistas, bicicleterías y locales comerciales. Para ellos se puso a disposición una serie de contenidos y herramientas de promoción y asesoramiento. Creemos que con estas pequeñas acciones vamos cambiando nuestra mirada sobre la movilidad, donde este concepto pasa a ser literalmente la forma en que cada persona se mueve por la ciudad en su día a día. Por eso, contar con el apoyo de las empresas y los comercios es también fomentar desde adentro.

En este marco hemos llevado adelante dos propuestas que me interesa resaltar. Por un lado, el Premio Amigos de la Movilidad Sustentable y Segura, con el objetivo de estimular y reconocer a quienes proponen las más innovadoras prácticas para una mejor convivencia entre todos. Por el otro, la sección Amigos de la Educación para la Movilidad Sustentable, que convoca a instituciones públicas y privadas a dictar charlas y clases de movilidad sustentable y seguridad vial en las escuelas de la Ciudad de Buenos Aires.

image

La idea no es solamente potenciar a los que ya están interesados en el tema, sino también contagiar a los demás. Mostrar que hay una mejor forma de vincularse con los espacios y de recorrer las calles. Salir a las calles. Volver a encontrarnos.

Las ciudades: espacios de hombres

Una mirada sobre la movilidad y el género

El presente es, por fin, un buen momento para detenerse a mirar la historia de la mujer y ver las transformaciones que hemos ido sufriendo. Donde “sufrir” no es la repetición de una frase hecha sino una forma literal de entender lo que nos pasó:  pusimos y ponemos el cuerpo para liberarnos. Queremos salir de ese molde en donde se supone tenemos que encajar. Cuando nacemos y crecemos, creemos que los roles que asumimos son una cuestión del orden natural. Vivimos en una época donde ese traje no solo nos queda incómodo sino que además no estamos dispuestas a seguir usándolo.
Queremos definirnos en primera persona: contar nuestra historia sin que tenga que ajustarse a lo que esperan de nosotras. Algo de esto me recuerda el concepto de “orientalismo” de Edward Said. Es un concepto según el cual Occidente dice cómo es Oriente, explica a ese otro desde una perspectiva que implica juicio y malentendidos. O al menos que implica una distancia respecto a lo que el propio Oriente diría de sí mismo. ¿Y acaso no nos pasa una cosa parecida? Tenemos que ser femeninas, no decir malas palabras, estar depiladas, ser madres. Cuestiones en apariencia intrínsecas a la mujer, y que nos han llevado años de lucha incluso contra nosotras, porque muchas veces creímos que esa era una verdad inalterable. 

image


Sin embargo hace tiempo que esto empezó a cambiar. Las mujeres estamos atentas y tratamos de reubicarnos en nuestra cotidianidad sabiendo que de nada se sale ilesa. Ni en lo que refiere al lenguaje ni en lo que refiere a los cuerpos. Los hombres y las mujeres nos movemos de maneras diferentes por la ciudad. La mayoría de nosotras lo hacemos principalmente en transporte público y a pie, mientras que los hombres usan medios de transporte motorizados como la moto o el auto. Asimismo, nuestro traslado incorpora a los niños o a las personas mayores, las compras y otras tareas relativas al hogar, en paralelo con nuestros trabajos. Porque ganamos el derecho a trabajar y a profesionalizarnos pero aún sin descuidar la casa, como si casa y mujer fueran términos del mismo binomio. Nos movemos por una ciudad que como casi todas fue pensada para el auto y cuya problemática se asocia a lo “masculino”. Es decir que la participación de las mujeres en la toma de decisiones de este escenario es escasa, incluso cuando somos las que sufrimos situaciones de acoso y violencia callejeras. ¿Entonces que hacemos? Nos desplazamos en horarios “seguros” o hacemos rutas más largas pero mejor iluminadas o con mayor tránsito, con el deseo de llegar bien a casa. En el cuento “El último reflejo de la tarde” que pertenece al libro Hay gente que no sabe lo que hace, de Alejandra Zina, el narrador dice: “Hablar de cualquier cosa la tranquilizaba. Cuando un taxista le daba mala espina sacaba cualquier tema de conversación y eso la ayudaba a no pensar y de paso distraía al que manejaba, así se olvidaba de violarla, matarla o entregarla para que le roben”. Ese es el esfuerzo y la esperanza con que muchas veces las mujeres nos movemos. Esfuerzo y esperanza que esperamos poner al servicio de políticas focalizadas en estos temas y en una ciudad para todos por igual. Tal vez, dentro de unos años, haya una generación que nazca dentro de este espacio diferente y crea que la igualdad es el orden natural de las cosas. 

Conductores responsables

Entre el 8 y el 14 de mayo fue la Semana Mundial de la Seguridad Vial cuyo objetivo principal es promover campañas de concientización. En esta edición el eje fue la velocidad.
Esta propuesta es parte de un compromiso mayor que asumimos hace tiempo: el de reducir los siniestros de tránsito y fomentar la responsabilidad ciudadana. Nuestro plan de seguridad vial tiene como meta reducir un 30% las víctimas fatales por siniestros viales en la Ciudad para 2019.
Dentro de este marco, proyectamos distintas actividades y acciones que se llevaron a cabo durante esa semana. Las mismas pretendieron concientizar sobre los riesgos que implica la conducción bajo los efectos del alcohol y reforzar el concepto de “conductor responsable”. 

image

La acción principal que tuvo una primera activación el sábado 13 de mayo, de 23 a 04hs, en Plaza Serrano y alrededores, estuvo a cargo de un equipo de promotores compuesto por personal del GCBA y voluntarios de la Cruz Roja Argentina. Los destinatarios fueron los conductores de autos o motos que estaban acompañados por uno o más pasajeros durante el fin de semana en horario nocturno. El “conductor responsable” que asumía el compromiso de no ingerir bebidas alcohólicas esa noche recibía una pulsera identificatoria (inviolable e intransferible) con la fecha y hora exacta en que fue puesta. Después de dos horas podía acercarse a hacerse el control de alcoholemia en los puestos señalizados. Si el resultado era negativo ganaba un premio, si era positivo entonces se seguía con el procedimiento legal establecido para esos casos.

image

Es importante que recordemos que todas las decisiones que tomamos impactan en nuestra vida y en la de los demás.